Anciana de Nueva York recibe cartas que un enamorado le escribió en los años 60

Anciana de Nueva York recibe cartas que un enamorado le escribió en los años 60



 Hasta hace no mucho, la correspondencia era un medio de comunicación muy utilizado en el mundo entero, ya sea para notificar alguna noticia a alguien o bien, para mantenerte en contacto con las personas queridas o familiares.

Sin embargo, la tecnología vino a sustituir la costumbre de escribir alguna carta para así darle paso a los mails, mensajes de texto para así permitir una comunicación inmediata pues una de las grandes desventajas del correo era justamente los retardos en tiempos de entrega o en ocasiones, que este no llegaba a sus destinatarios.

Sobre el tema, una tierna historia acerca de unas cartas que nunca llegaron a su destino ha podido tener un final feliz, pues luego de muchos años de espera, finalmente una mujer ha podido tener en sus manos unas líneas que para ella, son sumamente preciadas.

Chelsey Brown es una mujer de 28 años que vive en Nueva York y la cual encontró un paquete de cartas mientras visitaba un mercado de antigüedades, pues le gusta visitarlos para ver si puede devolver algunos objetos a sus dueños originales.

Movida por la curiosidad, Chelsey leyó una de esas cartas, fechada en 1960 y escrita por un soldado llamado Bobby para su amada en aquella época, una mujer a la cual apodaba “Cookie”.

Según la información publicada por The Mirror, el soldado le escribía en sus cartas a “Cookie” que en todo momento pensaba en ella y que le enviaba todo su cariño.

Así que Brown se dio a la tarea de descubrir quién es en realidad “Cookie”; recurrió al censo para localizar la dirección que tenían escritas las cartas, pero al no poder encontrarlo, recurrió a Google, en donde pudo descubrir datos familiares de esta mujer y lo mejor de todo, que era muy probable de que siguiera con vida.

De inmediato, se puso en contacto con uno de los parientes de “Cookie” y al confirmar el parentesco, le envió las cartas para que se las pudiera entregar.

La anciana estaba encantada de tener por fin en su manos la correspondencia, ya que no había tenido la oportunidad de leerla. “Cookie era azafata de avión en Nueva York por aquel entonces. Se acuerda de esta persona y se le saltan las lágrimas, según mi madre, que la estaba llamando por FaceTime”, ha dicho el familiar de la destinataria.

“Siempre recojo las cartas de amor si tienen un nombre o una dirección. Esta fue la primera vez que pude devolver un artículo directamente a alguien que aún vive. Normalmente me hago con objetos de más de 100 años, pero no puedo descartar unas cartas de amor. Lo que las hace aún más especiales es que el destinatario nunca las recibió”, agregó Brown.

Via | Infobae

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